19.03.2026.- El pasado 9 de marzo, diversas asociaciones en defensa del territorio se reunieron en la Conselleria de Medio Ambiente con el Director General de Medio Natural y Animal, el Subdirector de Espacios Naturales Protegidos y Vida Silvestre y el Jefe de Servicio de Vida Silvestre de la Generalitat Valenciana.
En el encuentro participaron representantes de la Plataforma para el Estudio y Conservación de la Sierra de Chiva, la Asociación Natura Siete Aguas, Sociedat Valenciana d´Ornitologia (SVO), Acció Ecologista-AGRÓ (AEA), Utiel-Requena Sostenible, y Amig@s del Tejo y las Tejedas, con el objetivo de abordar una de las reivindicaciones históricas de estos colectivos de las comarcas de La Hoya de Buñol-Chiva y Requena-Utiel: la ampliación de la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) de Alto Turia y Sierra del Negrete.
La ampliación propuesta corresponde al área identificada como IBA 157 (Important Bird Area), un espacio reconocido internacionalmente por su importancia para la conservación de
poblaciones de aves a escala mundial. Este territorio abarca zonas de los términos municipales de Sinarcas, Utiel, Requena, Siete Aguas, Gestalgar, Chiva y Cheste. Estas áreas quedaron fuera de la declaración de la ZEPA Alto Turia y Sierra del Negrete, aprobada en 2009, debido a la previsión de desarrollo del Plan Eólico Valenciano, concretamente en la denominada Zona 9.
Dicho plan contemplaba la instalación de decenas de gigantescos aerogeneradores, líneas de alta tensión de gran longitud, nuevas pistas forestales y otras infraestructuras en las sierras centrales de la provincia de Valencia, desde Chiva hasta Camporrobles, lo que habría generado un grave impacto ambiental. Sin embargo, la movilización social impulsada desde los municipios afectados desde el año 2003 logró finalmente la desestimación total de estos proyectos.
Las asociaciones recuerdan que esta reivindicación se mantiene desde hace décadas. De hecho, el anterior gobierno autonómico inició en 2023 el trámite administrativo para dicha ampliación, un proceso que actualmente permanece paralizado. Los colectivos consideran que, una vez descartados definitivamente los proyectos eólicos, este es el momento adecuado de retomarlo.
El objetivo principal de la reunión era conocer el estado de esta tramitación. No obstante, los responsables de la Conselleria trasladaron que actualmente los servicios técnicos se encuentran sobrecargados de trabajo, lo que dificulta avanzar en este expediente. Según las asociaciones, se trata de los mismos argumentos trasladados en años anteriores, lo que evidencia la falta de personal técnico en la administración ambiental para abordar este tipo de procesos. Durante el encuentro, estas entidades subrayaron la importancia estratégica de estas sierras.
Los cordales montañosos que se extienden desde Utiel hasta Cheste constituyen las cabeceras de numerosos ríos y barrancos, entre ellos el río Magro y el barranco del Poyo, principales cuencas afectadas durante la reciente DANA, que tantas desgracias ocasionaron. Además de desempeñan un papel clave como reguladores hidrológicos, estas sierras, son lugar de paso de aves migratorias y atesoran hábitats de interés comunitario con una gran diversidad de especies, por lo que la ampliación de la ZEPA permitiría mejorar la conectividad entre espacios naturales y reforzar las infraestructuras verdes, contribuyendo a la conservación de la biodiversidad, los ecosistemas y la calidad del paisaje.
Estos grupos advirtieron también de que un gran incendio forestal, favorecido por la continuidad del combustible vegetal y por las elevadas temperaturas junto con el consiguiente estrés hídrico de la vegetación —factores directamente relacionados con el cambio climático global—, podría afectar a toda la zona y agravar las consecuencias ambientales y sociales de otra posible catástrofe climática. Por ello, consideran que, además de ampliar la ZEPA, estas sierras deberían contar en su totalidad con la figura de protección ZEC (Zona de Especial Conservación) dentro de la Red Natura 2000.
Las organizaciones presentes quisieron trasladar un mensaje de tranquilidad a los sectores tradicionales del territorio, señalando que la inclusión de estos espacios en la Red Natura 2000 no implicaría nuevas restricciones para actividades como la caza o la agricultura. Al contrario, esta figura de protección permite acceder a fondos europeos destinados a la mejora y sostenibilidad de estas actividades, favoreciendo la gestión del territorio y apoyando a los agricultores, ganaderos y gestores cinegéticos que contribuyen a la conservación del medio natural.
Por su parte, los responsables de la Consellería manifestaron su disposición a estudiar la propuesta y emplazaron a las asociaciones a retomar el diálogo después del verano, cuando
previsiblemente la carga de trabajo del departamento sea menor.


Renovables sí pero así no!!!!
He tenido la gran alegría de colaborar con la no implantación de fotovoltaicas en el Valle de Brihuela. Admiración por Emilio Morales, alcalde de Chiva en esos años…y todos aquellos que lo hicieron posible, y espero que todos estos proyectos renovables no causen desastres en nuestros maravillosos paisajes naturales.